miércoles, 21 de junio de 2006

Fin de Mes

Nos sentamos en un banco, alejado del mundanal.
Una pequeña plazita nos veía felices de compartir nuestros últmos segundos de antisoledad.
Una pequeña lluvia de flores nos cayó desde lo alto de aquellos árboles del lugar... Nos besamos.
Le dije cuanto le extrañaría...
Ella con púrpura pena tomó mi mano y nos levantamos del banquillo para despedirnos frente a la entrada del edificio.

Era el comienzo del fin de mes más largo hasta ahora de mi vida.
Espero Julio llegue muy luego, más por Ella que para mi.

lunes, 12 de junio de 2006

Falacia locura

Aunque parezca extraño, los que han expuesto muchas de las grandes ideas nuevas en la historia fueron calificados poco menos que de lunáticos durante toda su vida o en algún momento de ella.
Al que se levanta para definir su actitud pueden sentarlo violentamente, pero debemos recordar que ese hombre abatido por un adversario podrá erguirse otra vez. En cambio el que se queda sentado seguirá siempre abatido por su conformidad.
Si el hombre tuviera el privilegio de poder satisfacer la mitad de sus deseos, sufriría el doble de sus habituales pesadumbres.
Que ingeniosos podemos ser tan sólo esperando la Esperanza...

Durante una comida entre un pequeño grupo de personas, estábamos todos encantados con el ingenio de una persona muy particular, sólo hacia el final de la cena, como se le hubiera quedado pegada a la punta de la nariz una gran burbuja de crema batida, cosa que él parecía no haber notado, nmos costaba trabajo mostrarnos serios o escucharlo con atención. Cada vez que alzábamos la vista, seguía la crema en el mismo lugar.
Por fin las esposa de esta personalidad, que estaba sentada frente a él, no pudo más. Alzando la mano lo interrumpió para decirle:
- He estado buscando la manera de hacerte comprender que tienes un poco de crema en la punta de la nariz.
Él tomó la servilleta y con toda calma se limpió la cara. Luego murmuró:
- Mujer no podrías haber hallado otra mejor.

viernes, 9 de junio de 2006

Escrito de un pasado

Busqué entre mis recuerdos tu imagen. Eras muy hermosa, no sé que tanto me atraía de vos.
Sentía la necesidad de mirarte siempre.

Sé que mi comportamiento en ese entonces dejaba mucho que desear, mas Yo he cambiado. Mucho o bastante es poco decir, aunque no sé si para bien o para mal. No lo sé.

Te recuerdo incomodada con mi presencia, apestada con mi miradad y mis reberencias.
Miro ese momento y me da recelo. Es cuando quisiera olvidarlo todo.

Quizá todo eso fue necesario para seguir la continuidad.
Talves, muy bien sabes, estaba escrito.


(*) Texto dedicado a un pasado engorroso... de mi vida, de nuestras vidas. No obstante, siempre debo hayar algún escrito que me lo haga recordar. En este publicado, hago fe de lo que sentí en ese instante de mi vida.
Deseo olvidar, pero aveces esto nos llena de sabiduria, de tolerancia, y nos abraza con una nueva piel. Nos enseña a como combatir esas rachas.
Mi tregua había terminado.
Ahora, sin embargo, soy feliz. Y quiero redescubrir mi camino, mi rumbo.
Aunque no crean, mis queridos lectores, mis textos ya no serán los mismos, y espero ansiosamente que lo noten de inmediato.

(*) Quiero que sepan que no hablo de este momento de mi vida. Si no de algo que secedió en mi primera juventud, en mi proceso puber.
Ahora no tengo de que quejarme.

martes, 6 de junio de 2006

Te Quiero

Junio 3, 2006

Y sentía tu mirada cansada. Parecía que me atraías hacia un Universo de felicidad. No perdí ningún movimiento de tus ojos. Tu ceño a menudo fruncido ante la sorpresa de encontrar tu mirada con la mía, delataba que aún no me conoces como Yo quisiera.
La obscuridad de esa noche dilataba tus enegresidas pupilas. No dejé de sentir algo muy intenso en mi interior. Si cada vez que mantengo mi vista en tus ojos, termino moribundo ante lo que me provocas.

Un día morí por tu mirada. Una tarde a fines de año, inspiraste en mi lo que nadie había logrado en años. Esa misma tarde escribí lo que pensé sería el texto más largo y más fecundo de mi vida, el escrito más real y lleno de sentimientos. En ese minuto tu mirada sólo era eso y lo que Yo pudiera imaginar en mi.

No sé como entender ni explicar lo que me mantiene unido a ti. Horas enteras he meditado por tu nombre. Mis recuerdos sólo se basan en los momentos que he estado contigo. Me encanta recordarte a cada instante. Aunque deba dejar de hacer lo que deba.

Hoy mis ilusiones corrieron peligro. Y es que soy tan débil. Por unos minutos pensé en abandonar aquel sentimiento que provocas cuando estoy contigo. No sé por qué sufro al no saberme en tus pensamientos. Aveces quisiera dominar tu naturaleza para llevártela ante tus ojos. Tomaría gran parte de mis pensamientos para gastarlos en Ti. Y verdad, te juro me la paso pensando en Ti. Y siento tanta tristeza al no saber si esto es recíproco, al no saber si me consideras tanto como Yo a Ti.

En momentos pareces inmersa en Ti misma y quisiera acercarme y termino amaniatado sin poder siquiera tocar un poquito tu corazón.

Mujer, eres tan independiente que aveces me olvidas en tus pasajes y emociones.

Todo se ha transformado en compañía tuya. Te necesito a mi lado en este momento. Estudio nuestros comportamientos y me hieren los resultados.
Trato de acercarme a Ti y no lo logro. Tú te acercas y debo aceptar. Sí, aceptar es lo que debo, si no, el que más pierde soy Yo. Lo he comprobado, cada vez, y me da rabia, y tristeza... pero, ¿sabes qué?...

Te quiero. No es en vano. Te quiero porque apuesto mi fin por Ti.

Te Quiero.


(*) Texto escrito luego de sentir muchas cosas un día 3 de JUNIO de 2006 a las 02:38 de la madrugada.