miércoles, 8 de febrero de 2006

Hoy no vi más que ayer...

Aveces nos sentimos solos como si nadie estuviera cuando más necesitamos, aveces el sólo hecho de hablar con alguien nos deja bastante tranquilos, nos libera, muchos saben de eso, mas cuando más quieres estar con alguien y no puedes, te vas sintiendo menos bien, en realidad te vas maltratando por dentro y una simple llamada telefónica no mejora las cosas.
Aveces llenamos de fuerzas nuestras ganas y te dispones a combatir tu soledad, pero al final dejas caer tus armas y ya no eres quien para sentirte mejor.
Algunas veces sientes tener grandes amigos o sólo un mejor amigo, empero ahí los mides en la necesidad, ni siquiera en el pauperísmo si no en la pobreza del corazón, en la tristeza por querer ver a alguien que a pesar de la corta distancia se encuentra a diez mil años luz de nuestro corazón, de mi pequeño corazón.
Preferiría tener una gran amiga a ser su novio eterno.
Es fastidioso pensar que las cosas podrían mejorar, cuando toda mi vida he aconsejado de que si algo no funciona a corto plazo es mejor dejarlo y retomar las ideas e incluso abandonar el proyecto, sea cual sea.
Muchos no entienden de que hablo, pocos me dirán que estoy loco, y con algunos discutiremos...
Aveces me dan ganas de gritar hacia el vacío del mundanal silencio, romper mis oídos desde mi propia garganta y soltar lo que siento, dejar de esperar, esperar la esperanza....
Nunca nadie entendió que significaba esa ultima expresión, "esperar la esperanza", es más cuando alguien me preguntaba que hacía o a quien esperaba, mi respuesta era aquella, ...nunca le dieron interés, mas ahora creo que muchos son capaces de comprender cuan válido es que uno tenga paciencia con nuestra alma, con nuestro corazón...
...ahí me remueve las espinas de mis rosales, clavadas en mi pequeño corazón, y es que me cuesta tanto controlar mi corazón, aveces siento enorme ganas de abrazar fuertemente a alguien, mas cuando lo hago resulta ridículo y rechazado, imagina cuando quiero besarla a Ella, me debo reprimir lo suficiente como para quedar inconciente y olvidar quien es, y cuanto le quiero, y si el sólo hecho de quedar en estado vegetativo ante aquella pasión falla, podría resultar todo mal, y quizá pecar de impulsivo.
Que difícil es todo así.
Nunca, además, podré ser quien quiero ser, debo acatarme a quien la maldita naturaleza me ha dado, aveces quisiera nacer de nuevo, estoy seguro entonces que sería mejor que ahora, mi personalidad suele ser más compleja, más impetuosa en su soledad, más pasiva en muchedumbre, mas ninguna ciencia astrológica me suele descifrar de forma eficiente para comprenderme.
Así mis benignas formas de sentir aveces son pisoteadas y muchos creen que Yo soy sólo entrega, mas no saben que tambien necesito que me den de su afecto, de vez en cuando un abrazo espontaneo, o sólo un mirar tierno, empero debo reprimirme y segir diciendo mil y una vez que quiero mucho, y aveces tambien me lo dicen pero da la impresión de que fuese forzado, e intangible para mi alma sensible, para mi simple corazón.
Mi intención no es provocar un cambio en la forma de pensar, quizá sí que piensen y sientan este texto tanto como yo lo sentí mientras lo escribía, esa es mi real mención.

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